Episode #4

Where are Women in Sinaloa’s Organized Crime?

A Conversation with Deborah Bonello.

Transcription and translation by Teresa Carmona Lobo

Jayson Maurice Porter : Hola, mi nombre es Jayson Maurice Porter y hoy estoy aquí con la serie La violencia tiene lugar de Noria México y Centroamérica:   Tierra, Mercados y Poder en México, y continuamos con nuestra conversación acerca de Género, Geografía y Violencia Contra las Mujeres en México y Centroamérica ,   antes de entrar a la conversación y por ser 2 de octubre quiero recordar la masacre  de Tlatelolco que sucedió un día como hoy hace 52 años, que no sólo moldeó la violencia en México entonces, sino que sigue dando forma al discurso en torno a la violencia al día de hoy . Es una distinción y un gusto tener como invitada a Deborah Bonello, periodista, escritora e investigadora radicada en la ciudad de México, ella es editora   en América Latina de Vice noticias del mundo y ha publicado en diversos medios como The Telegraph, The Guardian. Los Angeles Times, BBC y muchos más. ¿Cómo estás Deborah?

Deborah Bonello : Hola Jayson, estoy muy bien, gracias. En México todo más tranquilo de lo normal por el covid, aunque no tan tranquilo como nos gustaría, pero todo bien.

J.P.: Qué bien. Debo decir que otra razón por la que te tenemos hoy aquí es tu libro próximo a salir Las Mujeres en el Cartel de Sinaloa que proporciona un increíble punto de contrastante al discurso de la violencia contra las mujeres en México por lo que nos entusiasma escuchar acerca de esto y pues entremos de lleno en la conversación. Así que cómo es la violencia en México el día de hoy, comparada con 1968.

D.B.: Bueno, es difícil ignorar que en este momento México vive más violencia que nunca, las causas de origen son muy diferentes, creo que la violencia del Estado como la que vimos en Tlatelolco sigue siendo un gran problema en México y, honestamente, es un problema permanente en toda la región, vemos retrocesos significativos en cuanto a violencia policiaca en países como Brasil y Colombia, ah, pero en este momento México está viendo niveles record de violencia, su propio recuento es, del más violento, del mayor número de homicidios en la historia moderna y mucho de esto está conectado con el crimen organizado,  el tráfico de drogas y la política de mano dura implementada  por el gobierno, misma que el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador , en 2018 declaró que había terminado pero de hecho sigue casi sin cambios , es difícil saber cuántos de estos asesinatos son  debido a pandillas y a la violencia entre ellas pues en las estadísticas oficiales no distinguen causas o responsables pero podemos asumir que una buena parte de esa violencia está centrada y gira en torno a la pugna de bandas criminales por las plazas y como resultado de la mano dura del gobierno para con esos grupos,  y pues, no, tristemente las cosas hoy no están muy bien en México.  

J.P.: Sí, sí, ese es una descripción muy lúcida y desalentadora pero realista; parece que tu trabajo más reciente para Crimen in situ se enfoca en algunos de los mercados criminales a los que te refieres, tu trabajo sobre la tala clandestina que acecha los bosques de Latinoamérica te llevó a Colombia, Honduras, Perú, pero también al Noroeste de México. ¿Nos puedes ubicar allí?

D.B.: Sí, el estudio lo hizo Crimen in situ que es un think tank (laboratorio de ideas) para el que trabajé y está enfocado en crimen organizado en las Américas. No realicé el estudio yo sola, se hizo con mis colegas allá, mi parte era la parte de México y sí, la mayor parte de mi investigación se centró en Chihuahua que es el estado más grande de México y comparte frontera con los Estados Unidos, así que ciudades de las que seguramente habrás escuchado como El Paso, discúlpame, quise decir ciudades mexicanas como Ciudad Juárez pertenece al estado de Chihuahua, así es que mi investigación se centró, digamos, en la parte suroriental del estado cerca de Cd. Cuauhtémoc que es la parte del estado dominada por bosques montañosos, Chihuahua está siendo disputada y  ha sido una zona disputada,  por un lado tienes al Cártel de Juárez cuyo brazo armado opera ahí y después, más al Sur, Chihuahua es parte del Triángulo Dorado   que es la zona de cultivo de droga más productiva en México, en esa región  tienes mucho cultivo  y procesamiento de amapola para heroína, también mariguana, así que el Cártel de Sinaloa opera en Chihuahua y obviamente controla Sinaloa y en Chihuahua existe mucho conflicto entre el Cartel de Juárez y el Cartel de Sinaloa en términos de control territorial, así es que la investigación se trató de cómo es que los grupos que trafican drogas han estado y siguen estando involucrados en el negocio ilegal de maderas; pasé cerca de una semana allá investigando y después mucho tiempo revisando documentos y estudiando el sistema mexicano que regula el rastreo de maderas ilegales y creo que  el elemento más significativo en todo esto es la importancia del control territorial que tienen los grupos criminales, en México ya no se trata nada más de drogas, y es así desde hace tiempo, grupos criminales como estos   controlan el territorio y dentro de esos territorios entonces tienen en sus manos diferentes actividades criminales   ya sean drogas, extorsión, secuestro, robo de combustible   que es un problema enorme en diferentes partes del país, y en Chihuahua, el contexto geográfico de eso , les proporciona la oportunidad de talar y vender, con impunidad, mayormente pino como una fuente valiosa de ganancia local, pero lo que eso significa es que mucha de la violencia y del capital y el control social que existe en torno al  tráfico de drogas, tiende a afectar a estas partes del país así que ahora los capos de las drogas no controlan territorios únicamente para el trasiego sino que  quieren vender drogas allí , quieren vender maderas ilegales, quieren extorsionar a otros grupos que intentan vender maderas ilegales, controlan los aserraderos que procesan esa madera ilegal y entonces la mueven al flujo legal de maderas donde ya no se le puede distinguir de otras fuentes de madera, pero entonces, claro que con ese control territorial, como se ve en toda la región, llega el dominio y el uso de la violencia para aterrorizar y mantener sometida a la población local y eso hace muy difícil que disminuya  y también que las fuerzas encargadas de aplicar la ley tengan un verdadero impacto en el debilitamiento de esos grupos y eso es algo que ví de cierto cuando estuve en Chihuahua y estuve en Cd. Cuauhtémoc y en Creel, de hecho, la mañana después de que llegué a Creel, que suele ser un pueblito turístico muy tranquilo, pues es la puerta de entrada al Cañón del Cobre, una popular ruta turística y dónde los turistas toman el tren que les lleva desde Cd. Cuauhtémoc y Creel hasta Los Mochis en Sinaloa, como decía, después de que llegué a este pueblito tranquilo, aventaron seis cuerpos descabezados en las afueras del pueblo y el mensaje que acompañaba los cuerpos aludía al negocio de tráfico de madera, así es que definitivamente ví, de primera mano, cómo éste también es generador de una violencia espantosa.

J.P.: ¡Cielos! Sí, esa es es la imagen, es el mensaje súper claro, y claramente no se trata sólo de drogas, claramente no es el crimen organizado reproducido sólo en la economía ilegal, el foco que destacas en torno al control territorial es de amplio espectro, como un pesticida, es tremendo conocer las distintas maneras en que se infiltra en comunidad y región , así que ahora que ya abordamos uno de los temas en la serie de conversaciones sobre geografía  y entendemos mejor cómo la geografía es central cuando se trata de Tierra, Poder y Mercados y también de Violencia en México;  ahora podemos pasar a tu próximo trabajo, la sustancia de esta conversación, que es la violencia de género que así como el crimen organizado no se trata sólo de drogas, el crimen organizado no es operado sólo por hombres, para entrar de lleno a tu libro, ¿Quieres presentar tu trabajo y cómo llegaste a él y porqué es oportuno? Antes de pasar a poder te adentras en puntos importantes o incluso en una discusión, si tenemos tanta suerte.

D.B.: He cubierto crimen organizado en México desde que llegué acá en 2007 y cómo sabes siempre ha habido una fascinación en torno a Joaquín el Chapo Guzmán, quien el año pasado fue sentenciado a cadena perpetua en una prisión americana por su imperio criminal, el imperio criminal que encabezaba que era el cártel de Sinaloa, ah, recuerdo que durante ese tiempo, su esposa, Ema Coronel, estuvo muy visible en el juicio y siento que los medios como que aman odiarla, la gente ama odiarla, ella hizo este programa en televisión por cable que quizá fue equivocadamente juzgado, programa en  tv por cable, ella nadando alrededor de un barco con un montón de gente conectada con el mundo del crimen organizado y ella fue considerada muy malvada por eso, pero sabes, las mujeres han sido relacionadas con capos de la droga por años, obviamente di mucha cobertura al juicio y recuerdo que un día, porque con frecuencia , en la historia y con la velocidad de las cosas, no pones atención a algunos detalles,  noté que la única mujer en la acusación, que a la larga hizo caer al Chapo, fue una mujer llamada Guadalupe Fernández Valencia quien era su principal blanqueadora de dinero y de hecho, su detención y el trato que ella recibe del sistema de justicia se da en paralelo con los de su jefe, creo que fue arrestada un poco antes que el Chapo, Joaquín Guzmán fuera detenido y después fue extraditada a los Estados Unidos cuando se interpuso el juicio, obviamente ella era un testigo importante en ese caso, me saltó que siendo la única mujer en la acusación, recibiera tan poca cobertura de los medios y yo estaba fascinada por alguien, sabes,  con un trabajo como ese, y obviamente, sabes, la documentación de la corte de los Estados Unidos deben armar un caso y en los documentos, los alegatos contra Guadalupe en los documentos de la corte eran que trabajaba  muy de cerca con Jesús, el hijo del Chapo, también conocido como Alfredillo, y juntos eran operadores clave, ella era como su lugarteniente e igual se ocupaba del proceso de distribución de la droga como de mover de vuelta a México dinero pagado en Estados Unidos y yo estaba fascinada por el hecho de que fuera una mujer y después  empecé a indagar y a ver a otras personas involucradas en el juicio y también algunas de las otras mujeres conectadas en diferentes maneras al cártel de Sinaloa en diferentes lugares de América Latina, porque recuerda que México y el cártel, sí, cultivan mucha amapola para heroína y también mariguana y el cártel de Sinaloa      también es un importante productor de   metanfetamina pero la cocaína y su ingrediente base que es la coca, sólo crece en Bolivia, Perú y Colombia, y en México las organizaciones criminales son las que la transportan, se apoyan en socios en toda la región para ayudarles a traer ese producto a los E.U.     había mujeres clave en Honduras, en Guatemala, así como en México que ayudaban al cártel para lograrlo y de una manera fascinante, también había una mujer   que era la principal sicaria, sicaria en español es asesina, ella era la principal asesina para el hombre que era la mano derecha del Chapo y hoy está encerrada en una prisión en Baja California y sabes, cuando ví la manera en que se retrataba a las mujeres asesinas, otra vez, sabes, las fotos en Instagram, mujeres con grandes pechos y traseros curvos y grandísimas armas, hipersexualizadas y pensé debe haber más detrás de todo eso, sabes, porque no es una pasarela, es un mundo visceralmente masculino en el que la violencia es una de las, creo que es mejor decir que la violencia es la divisa principal, quizá después del dólar; así es que estuve fascinada de aprender más acerca de cómo las mujeres, que no tienen el monopolio de la violencia, sabes, la violencia es muy, al menos en México, bueno, la violencia en todo el mundo, sabes, es muy masculina y creo que  la idea que tenemos de ella es muy masculina y claramente eso es restrictivo pues las mujeres son tan capaces de ejercer violencia como los hombres así que estaba fascinada por cómo estas mujeres negociaban en un mundo tan machista dominado por la violencia y arreglándoselas para tener un lugar importante sus filas. Así es en una gran cáscara de nuez.

J.P.: Eso es tremendo, las conexiones que encuentras no sólo ampliando la violencia mirada a través de la masculinidad sino también y no sólo mirando a las mujeres en Sinaloa o en México sino encontrando conexiones en Centroamérica Belice, Guatemala y Honduras, es sorprendente, porqué piensas que estás preparada para contar estas historias, quizás puedes hablarnos un poco de lo que es ser mujer en la industria, también dominada por hombres-

D.B.: Sí, creo definitivamente que en los últimos diez años había muy pocas mujeres reporteando crimen organizado, al menos en México, de una manera enfocada, la mayoría de periodistas que destacaban por hacerlo eran hombres, lo que creo que es un reflejo del mundo criminal y el interés en las narrativas alrededor del crimen organizado, también me pareció fascinante que yo encontrara tantos casos de mujeres con una alta responsabilidad en el cártel de Sinaloa que tuvieron tan poca cobertura,   y la cobertura de esas mujeres, otra vez, en el caso de Melissa Calderón conocida como la China era la asesina principal y, de nuevo  la cobertura, fue muy sexualizada y muy relacionada con sus relaciones con hombres, así que, sabes, desde un punto de vista personal me pareció que, las personas que cubren crimen organizado raramente cuentan las historias de las mujeres, y  no hay tanto interés en las mujeres involucradas en el contexto que yo estoy observando , y creo que para bien o para mal , las mujeres no atraen el mismo interés y creo que también hay un perfil más bajo en las mujeres que estoy describiendo, no sé qué tan propositivo o intencional sea esto de parte de estas mujeres, sabes, como en, no sé si mantienen su perfil al mínimo  intencionalmente, si es una estrategia de ellas o es sólo que los medios y otras instancias no tienen interés en documentar su historia, probablemente sea un poco de las dos cosas y pues siento una especie de fascinación por ello, y sí creo que las conversaciones en torno a las mujeres dentro del crimen organizado se han centrado más en gangsters, sabes, Ema Coronel, la esposa bonita, queridas, amantes y ese tipo de cosas, no ha habido tanta atención es estas mujeres que tiene poder e influencia y, sabes, están tomando decisiones en los más altos niveles y en verdad quería rascar más profundo y, con un lente que no ha sido muy utilizado, ver cómo llegaron al lugar que ocupan, cuáles fueron sus motivaciones, eso es lo que había detrás.

J.P.: Sí, absolutamente, absolutamente, parece que esa perspectiva es necesaria, no sólo por la falta de cobertura pues la falta de cobertura parece ser un reflejo de la falta de entendimiento del submundo del crimen, porque muchas de estas perspectivas, la manera en que vemos el crimen tiene un sesgo de género, en el sentido de que creemos que es muy masculino y cuando vemos a las mujeres, está hipersexualizado, eso es tan, nos lo presentas con tanta claridad. ¿Crees que ser mujer en la industria, estar familiarizada y tanta experiencia en la región, te permite abrir algunas puertas en tu investigación.

D.B.: Creo que sí, que existe una gran diferencia entre las mujeres a las que doy cobertura y mi persona, con algunas excepciones vienen de un origen más humilde que el mío y ciertamente en desventaja, pero lo que verdaderamente me impresionó hablando con alguien que había   entrevistado a muchas mujeres en prisiones americanas, muchas de ellas encarceladas por homicidio, tipo homicidio a paga, lo que dijo me dejó atónita; dijo que muchas de estas mujeres se sentían emancipadas por ese nivel de poder y responsabilidad, sé que es controversial, obviamente, pues el asesinato es un asunto muy serio, no estoy tratando de …, dejando de lado la brújula moral, si me lo permites, me resultó fascinante que las mujeres en ciertos contextos socioeconómicos en los  que su origen no les permitió la oportunidad de procurarse una educación o el trabajo que deseaban, vieron en el mundo del crimen organizado y ese tipo de submundo, una oportunidad para escalar y,  aunque la gran mayoría de la gente podríamos no haber  tomado esa oportunidad, creo que es un reflejo de la desesperación y el desempoderamiento pero también de su ambición y sus, cuál es la palabra…,  anhelos, sabes, y esto no es para decir, no estoy diciendo que sea bueno o malo, es lo que es y a mí me  fascinó, de alguna manera fue una oportunidad para ellas y creo que es por eso que muchos hombres y mujeres se suman a las filas del crimen organizado en la región pero, pienso que, obviamente  en países como México, las mujeres especialmente, están en desventaja porque persiste una fuerte cultura  machista en la que  el lugar de la mujer es en el hogar, pero eso es objetivamente estremecedor y me hizo querer conocer las motivaciones personales y las historias de estas chicas y mujeres y cómo es que fueron a dar ahí.

J.P.: A mí también me impactaría, es objetivamente estremecedor y me lleva a preguntarme si sientes que por tu trabajo escuchas historias que los hombres que investigan crimen organizado no escuchan.

D.B.: Creo que hay más…, son un par de cosas, creo que las personas no están haciendo estas preguntas porque les parecen sin importancia, pero también siento que si estoy entrevistando mujeres, en algunos temas probablemente voy a encontrar más apertura que un hombre, eso es seguro, y de hecho creo que tiene que ver con hacer preguntas diferentes, pero, de nuevo, creo que dentro del crimen organizado existe una narrativa en la que las mujeres son…, están las madres de los criminales, como ya lo hablamos y están las víctimas, víctimas de tráfico sexual, mucho abuso de drogas, muchas madres solteras detenidas, cumpliendo condena en cárceles por mover muy  pequeñas cantidades de drogas, y eso es muy real, pero yo estaba muy interesada en ver una narrativa diferente que es la narrativa de empoderamiento e influencia que no creo que en este contexto se discuta mucho, puede que no sea la mayoría de las mujeres, dudo mucho que lo sea, pero aun así creo que es una dinámica muy interesante que no ha sido desentrañada  como  de proyecto de narrativa tipo no ficción.

J.P.: Sí, sí, absolutamente, creo que para volver a centrarnos y llegar a una conclusión tras este material tan nutrido, creo que puedo hacer un tipo de pregunta diferente, como tú misma señalaste, no es necesariamente tu perspectiva o tu personalidad, sino una pregunta diferente, y me encanta cómo enfocándote en el empoderamiento, sabes, destacaste que por la situación tan precaria que viven muchas mujeres y la falta de empoderamiento y cómo les gusta la responsabilidad, otra responsabilidad que suele ser tener un sesgo de género y  también es desplazada y colocada en toda mujer joven es la maternidad, las mencionas en tus ejemplos pero cuéntanos también cómo es que una madre haciendo este trabajo de investigación, sabes, de qué manera se asemeja o diferencia de algunas de las dificultades que enfrentan madres dentro del cártel pero también víctimas del cártel.

D.B.: En lo personal, y debí mencionarlo cuando hablamos de mi experiencia como reportera, cuando se enteran de lo que hago, obtengo muchas reacciones de la gente, muchas cejas alzadas y reprobación, de una manera que no…, creo que para los hombres que hacen lo mismo, ya sea que tengan hijos o no, la reacción es, órale, qué increíble, y la reacción que yo suelo obtener es , sabes, eso es muy peligroso, porqué lo haces, pero obviamente si fuera verdaderamente peligroso no lo haría, paso muchísimo tiempo frente a mi escritorio y al teléfono, antes y después de covid,  rastreando documentos, leyendo estudios de otras personas y, sabes, para empezar, ese es un juicio acerca de mi campo de interés    que sería diferente si fuera hombre  y también es un poco inapropiado, para bien o para mal, creo que es visto como una especialidad o campo de interés masculino pero también, sí, muchas de las mujeres en las que me centro y a las que estudio en el libro son madres y muchos de estos hijos se involucran en el negocio criminal, así como el Chapo, Joaquín Guzmán metió a sus hijos en su imperio criminal, como le llamaban, lo mismo hicieron muchas de estas mujeres porque pienso que existe una confianza implícita entre las mujeres y sus hijos e hijas, pero entonces, una de las mujeres en las que me centro que es de Honduras, Digna Valle, es tan interesante, sabes,  ella pertenecía a una dinastía criminal que también incluía a sus hermanos, ella fue la primera en ser arrestada por el gobierno de los Estados Unidos  tras lo cual colaboró en el arresto de sus hermanos y de su hijo, y después su hija fue arrestada en Honduras y ahora que ha cumplido su sentencia y ha colaborado para armar un caso enorme para abatir a su organización narcotraficante , aun habiendo sido testigo cooperante, ella está en espera de saber si será deportada de vuelta a Honduras, y si lo fuera, necesitará mucha suerte para sobrevivir, Honduras  posiblemente sea lo más cercano a un narcoestado, el hermano del actual presidente ha sido sentenciado por narcotráfico en los E.U. y el propio presidente, Juan Orlando Hernández está siendo investigado por narcotráfico, así es que cualquiera que vuelva a Honduras después de haberle cantado a los gringos sobre el tráfico de drogas, va a obtener mucha atención, por decirlo de alguna manera, ella era el eje de ese caso, sabes, era uno de los testigos cooperantes más importantes y creo que mucha de la cobertura de prensa en torno al caso se centró en cómo entregó a su hijo y me pregunto si la gente hubiera juzgado a Joaquín Guzmán de la misma forma, sabes, la forma en que miramos el comportamiento criminal en términos de género es muy interesante , creo que hay una especie de impropiedad para las mujeres malas, y si somos malas somos malvadas y es aparte y no se contempla que somos tan capaces de hacer el mal como los son los hombres lo que es parte de la igualdad por la que luchamos, así que esa narrativa ejerce una fascinación sobre mí, el libro es un trabajo en proceso, con el covid todavía no he podido hacer el trabajo de campo que quiero  pero no dudo que me llevará a caminos muy interesantes

J.P.: Sí, yo sé, esperamos que pronto puedas hacer ese trabajo de campo y que puedas terminar este trabajo para nosotros, ha sido un placer tenerte hoy aquí, hablando sobre tu libro y sobre tus reflexiones en torno al género y a la violencia de género, antes de despedirnos. ¿Tienes algo más que nos quieras decir, algún punto que quieras agregar, Deborah?

D.B.: Creo que en el contexto del movimiento Me Too y la creciente conversación y retroceso en torno al tratamiento de las mujeres y nuestro papel en el mundo, creo que tener una plétora de narrativas acerca de esa postura es más importante que nunca y sí, creo que sí somos víctimas, estamos siendo sometidas y estamos siendo explotadas, pero creo que es más complejo que eso y siento que el no reflejar muchas de esas narrativas, aunque algunas puedan no ser muy populares, no hace justicia a la realidad, pero creo que debemos mirar esto en todas sus aristas y espero que el libro activará nuestra conversación.

J.P.: Estoy seguro de que lo hará, seguro, y entiendo muy bien esa perspectiva y la aprecio mucho, muchas gracias por tu tiempo, Deborah, fue muy lindo tenerte en nuestra conversación sobre Género, Geografía y Violencia Contra las Mujeres en la serie La violencia toma lugar, Noria México y Latinoamérica. Que pases un buen día y cuídate mucho en México.

D.B.: Gracias Jayson, gracias por tomarte el tiempo.

J.P.: Bye.


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